Javier Goded Presenta su libro «Archipiélago»

Cada foto es una historia
Cada fotografiado, un nombre, una complicidad, un juego

El libro Archipiélago de Javier Goded retrata la vida, cultura y naturaleza de Chiloé, integrando imágenes con memorias y textos. Su obra busca ser más que un registro artístico: es también una reflexión crítica sobre la identidad y la resistencia de la comunidad chilota.
El libro se puede adquirir en Fotolibro Rodante

Chiloé: territorio, comunidad y memoria

Un hombre decide recorrer en diversos tiempos, pero con cierta frecuencia, un lugar. No va solo, lo acompaña su cámara de fotos y su extraordinaria capacidad exploradora.

Camina, observa, fotografía y recuerda. Puede incluso, si así lo quisiera en este libro, realizar una secuencia de imágenes, amarrarlas, trazar un hilo. ¿Es necesaria esa secuencia? El fotógrafo no lo sabe, pero nosotros, los que las vemos, tenemos la certeza que este hombre tiene como aliado el gran deseo de conversar con un tiempo y un lugar, una geografía y una población que realiza las tareas indispensables para vivir y sostener una cultura de siglos, años de historia. ¿Dónde está ese paso del tiempo entonces? En los rostros desolados, también felices y en el poderío de la naturaleza.

Este personaje, que he nombrado hombre sin más, se llama Javier Goded. Él es el gran testigo con una voluntad de crónica que no le es suficiente, porque Javier ya es parte de esa comunidad llamada Chiloé. Así lo indican sus propios textos y poemas elegidos que nos retiran inmediatamente de un flujo anónimo para ubicarnos en un tiempo histórico, social y político.
Es en ese horizonte en donde hasta podemos ver los brevísimos sueños de un pueblo que lucha en su agonía por sobrevivir y el mar que les da y les quita. Hay que saber comprometerse y dialogar con una comunidad, como evidentemente lo hace Javier, para ver, en el parpadeo anterior a la fotografía, los hombres, animales, viviendas, construcciones, celebraciones y duelos.

Javier Goded ha comprendido cuáles son los legados sostenidos en el corazón de este archipiélago memorioso. A este fotógrafo le dicen, o tal vez él mismo se haya nombrado de ese modo, el afuerino. Creo que no le cabe más esa palabra. Comunidad y fotógrafo se adoptaron en alguna minga.

Liliana Herrero

Espacio Fotográfico Marcelo Gurruchaga
Tacuarí 719, San Telmo, CABA
Lunes a viernes de 12 a 20hs